Bukele: Del cuento chino al cuento árabe

Bukele sólo tiene una ruta: la rectificación democrática. Eso también sintió Alfredo Cristiani y el ejército comandado por “La Tandona” cuando en octubre de 1990 fue suspendida la ayuda militar. El Congreso de EEUU les dobló el brazo para que se sentaran a negociar la paz con el FMLN bajo la mediación del Secretario General de las Naciones Unidas. Bukele es gobernante de turno, El Salvador existe desde hace dos siglos.

Por Dr. Napoleón Campos. Experto en RR.II. e Integración Regional

Publicado por Exclusiva Digital, El Salvador, Centro América

ABR 12, 2021

A finales de 2019, Nayib Bukele realizó una gira internacional precedida de un mutis llamativo. De súbito, apareció en Japón, luego en China Popular y finalmente en Qatar.

A esa fecha, Bukele había restablecido un mínimo de confianza en las relaciones exteriores. Era perceptible una mejoría en el diálogo con EEUU, pero Donald Trump rápidamente lo puso a prueba y de rodillas Bukele le firmó el inhumano y abominable acuerdo de “Tercer País Seguro” al que el presidente Joe Biden puso fin.

Bukele no obtuvo una relación estratégica de Qatar ni de China, socios recientes del país. Japón es un aliado desde hace décadas. Difícil no encontrar un puente reconstruido por Japón tras una catástrofe, así como cientos de proyectos desde que los primeros Voluntarios japoneses arribaron en 1968.

Acusada por apoyar facciones islámicas terroristas, la monarquía de Qatar se convirtió en el “país de moda” al agenciarse el Mundial de Futbol 2022. El 2019, estallaron acusaciones de corrupción en esa designación (sobornos millonarios). No menos grave es la revelación del periódico “The Guardian” (23/02/2021) sobre el fallecimiento de más de 6,500 trabajadores extranjeros en las nuevas obras a gran escala por la Copa del Mundo.

Qatar envió una importante comitiva al 25avo aniversario de los Acuerdos de Paz el 2017. Sánchez Cerén elevó a tal nivel la visita que honró con la Medalla al Mérito Diplomático al Ministro de Estado, Hamad Al-Kawari, cabeza de la delegación. Firmaron varios acuerdos de cooperación tantos como los que firmó Bukele en suelo qatarí, acuerdos que nadie monitorea por ser poco relevantes.

China, por su parte, consumó con Sánchez Cerén su triunfo estratégico: desplazar a Taiwán y agenciarse el reconocimiento diplomático el 2018. Fue la última decisión de política exterior de peso del FMLN como gobierno. El otro interés estratégico de China en la región era de doble partida: la relación diplomática con Panamá que honrara la realidad geoeconómica de que los buques con bandera china constituyen el segundo usuario del Canal.

Donaciones de vacunas Sinovac contra el COVID-19 -la de menor efectividad comprobada en varios países que apenas supera el piso del 50% establecido por la OMS- y alguna obra, financiadas por China, no equivalen el interés estratégico que sí representa EEUU por mucho que incomode a Bukele que el Gobierno Biden, los congresistas, fiscales y jueces estén decididos genuinamente a sancionar y llevar ante la justicia -como lo lograron con el hermano del presidente de Honduras- a corruptos y a violadores de los Derechos Humanos, la Democracia y el Estado de Derecho; corruptos que también usan las Casas Presidenciales de Centroamérica para hacer negocios con el crimen organizado.

Mientras nuestra prioridad debiera ser la ley de regularización para más de 2 millones de salvadoreños -que pasa por que levanten la mano los congresistas con quienes Bukele se ha inútilmente enfrentado- la espiral de deterioro de la confianza con EEUU parece imparable. Si Bukele reacciona con más exabruptos ante las primeras sanciones, la confianza se pulverizará por completo, y si esconde más información sobre gastos por la pandemia no admitirán ninguna solicitud de préstamos en entes como el FMI, Banco Mundial y BID que exigen transparencia y rendición de cuentas, en los que EEUU es gran elector.

De insinuaciones de un “cuento chino” y un “cuento árabe” propalados desde los medios y troles oficiales y satélites, como si de China y Qatar naciera tendernos el brazo que ya no siente Bukele como genuflexo lo sintió de Trump, quedan esas ensoñaciones interesadas ante el realismo político: el deterioro constitucional e institucional perpetrado por Bukele colisionó contra los principios y valores democráticos de la comunidad internacionalEl choque no es sólo contra EEUU.

Bukele sólo tiene una ruta: la rectificación democrática. Eso también sintió Alfredo Cristiani y el ejército comandado por “La Tandona” cuando en octubre de 1990 fue suspendida la ayuda militar. El Congreso de EEUU les dobló el brazo para que se sentaran a negociar la paz con el FMLN bajo la mediación del Secretario General de las Naciones Unidas. Bukele es gobernante de turno, El Salvador existe desde hace dos siglos.

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