“El segundo grupo de señalados en la Lista Engel serán diputados y magistrados”

“El segundo grupo de señalados en la Lista Engel serán diputados y magistrados”

Publicado por La Prensa Gráfica, El Salvador, Centroamérica

JUL 9, 2021

POR DENNI PORTILLO

De los países del Triángulo Norte, la situación de El Salvador es la más compleja en relación a la publicación de la Lista Engel, considera Napoleón Campos, experto en relaciones internacionales.

Si bien Honduras y Guatemala tienen más nombres en la lista, y estos incluyen hasta magistrados constitucionales incluso, Campos hace una diferencia: en El Salvador, el orden constitucional se rompió con el irrespeto a las leyes propiciado por los hechos del 1 de mayo, cuando el oficialismo destituyó a magistrados de la Sala de lo Constitucional y al fiscal general de la república.

¿Qué piensa de los primeros nombres conocidos de la Lista Engel?

Ese es un punto clave que ha quedado claro. Me alegra que tanto el enviado especial (Ricardo) Zuñiga como la encargada de negocios (Jean Manes) aquí lo haya dejado clarísimo: que el esquema de sanciones sigue abierto.

¿Qué respuesta debería, o debió, haber dado el gobierno salvadoreño?

Creo que la respuesta más complicada que Estados Unidos desearía que se produjera es acá. De alguna manera hay vestigios o cierto grado de institucionalidad en Guatemala, en Honduras; a pesar que ya ve que hay magistrados constitucionales y de corte suprema sancionados en Guatemala. Pero la respuesta más compleja tendría que darse en El Salvador.

¿Porqué en El Salvador?

Porque está muy claro que aquí hay manoseo en estos momentos, manipulación de la administración de justicia y del ministerio público, por los sucesos del primero de mayo a la fecha.

¿Cómo actuar ante eso, entonces?

Es importante insistir que la respuesta natural inmediata es que cada país proceda con base a su institucionalidad a investigar a esa personas. Observe que quisieron minimizar en algunos programas, que esta lista de sancionados, pocos les faltó decir que se hacen en el Departamento de Estado con base a chismes. No, aquí hay expedientes abiertos. Hay individuos que vienen siendo investigados y observados por sus conductas recurrentes, ilícitas e irregulares desde hace tiempo. ¿Qué tocaría acá al estar manoseada la administración de justicia? Tocaría que verdaderamente el presidente y los diputados procedan a desandar el camino ilegal que han andado hasta este momento y haya una restauración democrática.

¿Podría decirse, entonces, que si bien hay gente de Corte Suprema en Guatemala que ha sido mencionada, pero aún se respetan las normas en el funcionamiento de la institucionalidad; mientras que en El Salvador fue todo eso lo que se trastocó el 1 de mayo destituyendo y eligiendo personas contrario a procesos constitucionales?

Exactamente. En los pasillos en Washington se dice cada vez con mayor fuerza que el segundo grupo de señalados y sancionados para El Salvador bajo la Lista Engel serían, precisamente, un buen grupo de diputadas y diputados que han protagonizado estos manoseos desde el 1 de mayo y que incluso podrían estar claramente sancionados los magistrados nombrados, porque, a sabiendas que su nombramiento era espurio, inconstitucional e ilegal, aceptaron usurpar esos puestos; así como el fiscal que fue nombrado.

El problema en El Salvador, a comparación de Guatemala y Honduras, es mayúsculo. Pero el asunto es que si se obra en consecuencia y si se restaura la democracia en El Salvador y hay una rectificación constitucional institucional junto con otros renglones que se han mencionado, como recuperar una CICIES independiente que pueda brindarse un respaldo y cooperación técnica para combate a la corrupción, no solo desde la OEA sino desde la ONU; si además recuperamos esos renglones anulados por el presidente y por la gente que está a su servicio en órganos e instituciones, tendríamos ahí la posibilidad de llegar al punto inicial, que es procesar a los individuos señalados.

¿Qué opina de la inclusión de personas tanto del oficialismo como de oposición en el listado?

Hay que decirlo claro: aquí no está la maestra del salón de clases que sanciona o castiga a mal portados. Estamos hablando de personas que han ocupado puestos de elección popular o han sido funcionarios de segundo grado que juraron defender la Constitución y se convirtieron en violadores de esta. Estas son conductas acumuladas, no es porque se portaron mal en un recreo. Todos, está claro, tienen expedientes abiertos y acumulados.

El fiscal impuesto no ha dado señales de querer investigar, ¿en qué puede quedar todo esto a nivel local?

A falta de esto, lo que puede suceder en los casos más graves, sobre todo donde hay violación al derecho internacional, así como ha sucedido con el hermano de Juan Orlando Hernández (presidente de Honduras) y que en Washington tienen claro que en fecha próxima que abandone el gobierno él (JOH) también pueda ser procesado por conspirar con el crimen organizado, igual puedan iniciarse casos en cortes federales de EUA contra algunos señalados en la Lista Engel por El Salvador.

¿Aunque eso implique esperar años?

Me parece que el caso del señor Merino, del FMLN, que viene siendo mencionado como el cerebro de las operaciones de Alba Petróleos, como filial de PDVSA; esto responde a un racimo de sanciones de más larga data. Él, en concreto, y quizá alguno de los ministros del gabinete, señalados en las compras anómalas e irregulares durante la pandemia, pueden ser de los casos que dicta la lógica. Podrían estar a las puertas de ser promovidos a causas en las cortes federales de EUA.

Usted comentaba que otros países podían tomar decisiones similares en sanciones al país…

Esto es muy fácil. Cada uno de los países occidentales han adoptado sus propias leyes, instrumentos. Cuentan en su arsenal diplomático con instrumentos parecidos a la lista Engel, a la ley Magnitsky, y por tanto ellos igualmente podrían invocar la utilización de esta última en sus países para sumarse a este grupo de sancionados centroamericanos por corrupción.

¿Qué impresión le dejó que el GOES ha intentado opacar el tema?

Me demuestra que el gobierno salvadoreño está absolutamente descolocado. Es una reafirmación de que no tenemos política exterior desde hace un tiempo. Estos temas de relaciones exteriores debemos enfrentarlo cara a cara. No mirar hacia otro lado. En ese sentido es una pena que se esté tratando de desviar la atención cuando están de por medio los grandes intereses nacionales.

¿Podría hacerse un parangón con otro momento de la historia de la región?

Nunca una potencia amiga había llegado a este nivel de sanciones, pero esto nos permite, y por eso la importancia nacional de la Lista Engel, ir al corazón de los problemas nacionales en materia de democratización y de lucha contra la corrupción. Posiblemente como sucedió hace ocho años cuando emitió sus primeros grandes informes la CICIG en Guatemala, lo que se advertía era que tras ciertos nombres lo que estaba detrás eran mafias políticas, económicas, estructuras criminales que se van relevando en casa presidencial, en las Asamblea, para saquear la hacienda pública. La lista Engel es una oportunidad sin par, histórica, para poder ir tras esas mafias, contra esas estructuras que minan el desarrollo.

¿Y El Salvador cómo queda o se ve en ese contexto?

Llama la atención el comunicado del senador (Patrick) Leahy, cuando dice que lo que sucede en El Salvador es que el presidente Bukele está tratando de evitar que enfoquemos lo que Leahy llama el “botín millonario” de compras anómalas e irregulares durante la pandemia, típicas de corrupción, sobre las cuales hay un acto de la legislatura en curso, que es el famoso decreto del 5 de mayo, que algunos le han llamado la “Ley Alabí”. Se cubren con un manto de impunidad todas esas compras y por eso algunos dicen en Washington que el presidente Bukele está luchando contra la corrupción, que cada día, que cada semana lo muestra, y por eso el tema preocupante del Bitcóin, que es señalado como un medio internacional para lavado de activos y negocios sucios, y aparece a nivel internacional Bukele como su principal impulsor. Cómo es posible que el presidente de un país sea el principal promotor de un medio que está comprobado internacionalmente que sirve para lavar activos y dinero.

¿Cómo queda el tema del combate contra la migración irregular?

Hay un memorandum excepcional de la Casa Blanca donde el presidente Biden junto con la vicepresidenta Harris establecen que el combate y la prevención de la corrupción, es para su administración un elemento clave de seguridad nacional y de esta política exterior. Fortaleciendo la democracia y combatiendo la corrupción, se va a poder detener gran parte de la migración irregular En ese punto, EUA está en lo correcto.

https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/El-segundo-grupo-de-senalados-en-la-Lista-Engel-seran-diputados-y-magistrados-20210708-0118.html

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *